La juntaletras
Blog profesional de Anabel HerreraArchivos para Mayo, 2009
Este brazo no es mío
Sin publicar
No distinguen las voces, no reconocen las caras de sus allegados ni la suya propia, no ven partes de su cuerpo, no conocen los colores, no entienden la música… Los casos de agnosia son más frecuentes de lo que nos pensamos, aunque la mayoría no se diagnostican.
Miquel Vilardell: “El médico que es distante debería dejarlo”
Publicado en Público en abril de 2009
Fue uno de sus primeros recuerdos de infancia: su padre, médico de pueblo, desviviéndose por sus pacientes. Y bien temprano llegó a la conclusión de que de mayor quería ser como él, un personaje importante, adorado y respetado por su trabajo. Es el origen de la vocación de alguien que ha dedicado toda su vida a la medicina y que es un referente para muchos profesionales en Cataluña. Ahora ha querido compartir estas experiencias escribiendo un libro, “Ser médico. El arte y el oficio de curar” (Plataforma). A pesar de sus múltiples cargos y ocupaciones, el doctor Miquel Vilardell (Barcelona, 1946) sigue poniéndose la bata blanca una vez por semana para atender a los pacientes que acuden al Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario Vall d’Hebron, del que es jefe.

Foto: Edu Bayer
Dummies: historia de un salvavidas
Nunca un maniquí tuvo una jornada de trabajo tan dura como la del dummy. Ni siquiera los que circulan por las facultades para que los futuros médicos se entrenen en la práctica de la reanimación. Día tras día, año tras año metido en un coche para acabar siendo estampado contra un muro de hormigón, una y otra vez. Disfrazado de humano. Porque a nadie se le ocurriría meter uno de carne y hueso para hacer una prueba de este tipo, ¿verdad? Error. Aunque cueste de creer, en el origen de los ensayos sobre seguridad pasiva en vehículos se utilizaban cuerpos humanos, primero muertos y más tarde vivos.

Laboratorio de dummies de Idiada
Carl Honoré nos invita a aliviar la presión sobre nuestros hijos
Publicado en Integral en marzo de 2009
Una mujer de Madrid que contrató a tres canguros para su hijo de 2 años (una le hablaba en inglés, otra en francés y la tercera, en mandarín); una pareja de Nueva York que demandó a la escuela privada de su pequeño cuando se enteraron de que no le habían incluido en la clase para músicos “dotados”… Son algunos de los casos más surrealistas con los que se ha topado Carl Honoré a la hora de escribir su nuevo libro, Bajo presión (Ed. RBA). Para escribirlo, el periodista escocés se pasó dos años viajando por toda Europa, América y Asia y entrevistándose con cientos de expertos y padres con el fin de analizar la situación de la infancia en la actualidad. Todo empezó en una reunión de padres en la escuela de su hijo, cuando la profesora de Arte lo definió como “un joven artista superdotado”. Aquella misma noche, Carl buscó en internet cursos y profesores particulares para potenciar el don del niño. Lo que no se esperaba era la reacción del futuro Picasso de 7 años: “Papá, yo no quiero un profesor particular, sólo quiero dibujar. ¿Por qué los adultos tienen que controlarlo todo?”.

Carl Honoré
Mateo Valero: “Los computadores te permiten soñar”
Publicado en Público en enero de 2009
A Mateo Valero (Zaragoza, 1952) le gusta definirse como “un 4.000”. “Son menos de las horas que trabajo al año”, dice riéndose en su despacho del Barcelona Supercomputing Center (BSC-CNS), centro nacional dedicado a investigar, desarrollar y gestionar tecnología para el progreso científico. A unos metros de allí una antigua capilla de principios del siglo XX alberga en su interior el MareNostrum, un supercomputador de IBM que desde su nacimiento, en 2004, ha dado soporte a más de 600 proyectos de investigación en áreas de Ciencias de la Vida y de la Tierra, Biomedicina, Química, Ingeniería, etc. Valero huye de los halagos, pero lo cierto es que cuenta con una larga lista de premios en el campo de la arquitectura de computadores.

Mateo Valero. Foto: Edu Bayer