La juntaletras
Blog profesional de Anabel Herrera¿Somos únicos?
Publicado en Novatec en noviembre de 2009
Huellas dactilares, iris, retina, orejas… ¡Hasta nuestras venas delatan quiénes somos! Eso es, al menos, lo que se desprende de “¿Eres único?”, una exposición sobre biometría en la sede de la Obra Social Caixa Sabadell, asesorada por Francesc Serratosa, profesor de Ingeniería informática de la Universitat Rovira i Virgili.
El impacto del clima sobre los océanos
Publicado en Integral el noviembre de 2009
En 1831, un joven Darwin recién salido de la universidad de Cambridge se enrolaba en una expedición científica que habría de recorrer medio mundo a bordo de un barco llamado Beagle para medir corrientes oceanográficas y cartografiar la costa. Durante cinco años, Darwin estudió la geología de los lugares en los que recalaban y recopiló ejemplares fósiles y organismos vivos que acabarían sentando la base de su famosa teoría de la selección natural. Ahora, casi doscientos años más tarde, un grupo de científicos se dispone a vivir una aventura similar.
¿Para qué sirve la luz?
Global Talent
Producción: Media 3.14
Apenas nos damos cuenta, pero si las cosas funcionan a nuestro alrededor es porque hay luz. Internet, por ejemplo. ¿Cómo podríamos enviar un mail sin la luz que fluye por los cables de fibra óptica? La fotónica es la ciencia que estudia las propiedades físicas de la luz.

“Hay más bacterias en el océano que estrellas en el Universo”
Publicado en Público en octubre de 2009
Bacteria. Cuando alguien pronuncia esta palabra, la mente evoca, inevitablemente, imágenes de enfermedad. Pero estos microorganismos también son el motor de la evolución de la vida en la Tierra. Las bacterias marinas, por ejemplo, apenas son conocidas. “En una gota de agua hay un millón de bacterias. Si lo extrapolamos a todo el océano, el resultado sería una cifra de un uno seguido de 30 ceros. Eso significa que hay más bacterias en el océano que estrellas en el Universo”.

Tocando el cielo
Publicado en Historia y Vida en agosto de 2009
Las pirámides egipcias, los monumentales templos griegos, las catedrales de todos los tiempos, los grandes palacios reales y sedes políticas… Se necesitaron nada más y nada menos que dos mil años de historia de la arquitectura occidental para que vieran la luz los primeros rascacielos. Mucho tiempo para acabar plasmando un deseo de sobras conocido, el de construir lo más alto posible para rozar las nubes y entrar en el mundo de lo divino. A imagen y semejanza de la Torre de Babel mencionada en la Biblia, con la que los hombres pretendían alcanzar el cielo.

Rascacielos de inspiración lunar proyectados por la firma coreana Heerim Architects

